La voz

01 Jul La voz

La voz a ti debida.
“Entre los juncos y la baja tarde, que extraño que me llame Federico”.
Según Fernández Montesinos, estas fueron algunas de las palabras que García Lorca transmitía desde Madrid para los oyentes de Radio Splendid: “Nadie sabe ni se imagina la emoción simple y profunda que rodea mi corazón como una corona de flores invisibles, al saber que en estos instantes mi voz se está oyendo en América y que, sobre todo, está vibrando en Buenos Aires. ¡Salud, amigos!”.
Se preguntaran ustedes: ¿A dónde va a parar todo esto? Paciencia.
Para Leonard Cohen, por ejemplo, parece que los versos y la voz de Federico hiceron que el poeta-cantante se topara de repente con la suya propia. Desconocida para él hasta ese momento según él dijo. Calmada como sabemos hoy y grave y profunda. ¡Tan identitaria! ¡Qué les voy a contar!
Lorca escribe una Casida que está en nuestro poemario. “Casida del amor desesperado”. Y el cantante neoyorkino lo siente como un susurro al oído, como si estuviera escrito para él. Esa universalidad es la que sentimos todos al oír los poemas de Federico y ésa es su verdadera voz. Ahora sabemos, con casi total certeza, que la voz de Lorca fue enterrada con él para siempre, que se la llevo el mar y que ya no nos pertenece, como su cuerpo desaparecido. Sin embargo, eh ahí la magia del poeta, su voz está cada día más viva y construye a diario la leyenda de su desaparición que es, también, la leyenda de su perpetuidad.
Se preguntaran ustedes: ¿A dónde va todo esto? Paciencia.
La voz es lo mas identitario del alma, es su autentica presencia, es un requisito imprescindible para entender este oficio nuestro de la actuación. ¡Cuánto más del cantante y del poeta! Por la voz llegamos a saber muchas cosas de los amigos y los desconocidos. Ella es siempre fiel y transparente, cristalina y sincera, musical y armoniosa. Dicen que la voz de Federico era muy andaluza, granadina para ser mas exactos, casi barítona, con algún grave descolgado; pero, sobre todo, dicen que “tomaba en sus manos la palabra” cada vez que hablaba y la convertía en materia viva, moldeable. Era buen actor, decían. Tenía la música muy presente desde la infancia…… según su madre empezó a cantar antes de hablar.
Me lo creo, yo me lo creo y creo que hechizara a la concurrencia en sus charlas y en sus conferencias. Porque era músico y tenia oído, un oído privilegiado dicen. Haberle oído decir sus versos habría sido un placer y un reto para cualquier actor.
Se preguntaran ustedes: ¿A dónde va todo esto? Ya nos vamos acercando, paciencia.
Bien, todas éstas son cosas que dicen que decían, porque ya no queda nadie que pudiera haberlo oído. Ese misterio que rodea el crimen y la desaparición de su cuerpo envuelve toda su obra y su vida. “¿No me encontrarán? No, no me encontrarán, pero se supo que la sexta luna huyo torrente arriba y el mar recordó, de pronto, los nombres de todos los ahogados”. No lo encontraremos y éste es el misterio y la leyenda de este fénix de los ingenios, como diría Lope. “Cubrió de luto su patria y su casa, cuyo entierro será el del Fénix señor, después de muerto viviendo en las lenguas de la fama, a quien conocen respeto, las mudanzas de los hombres y los olvidos del tiempo”. En esa desaparición «miserable» están germinando las raíces de su memoria y me atrevo a decir que a más misterio más deseo.
Ahora mi voz.
La mía es el alma que pongo en todo lo que hago, es mi carne. Creo que soy un actor de voz porque ella está siempre afectada por mi estado. Eso es una bendición que traje de nacimiento y que hoy me coloca en buen lugar profesional. Mi voz es mía, indudablemente, y no puede ser de nadie más; parece de perogrullo pero verán. Nadie puede suplantar la voz de nadie y esos cuentos de sirenitas son filfa.
Hasta que llegamos a estos tiempos de collage en que un montaje puede ponerte fuera de ti quitarte la voz y ponérselo a otra figura, la de Lorca, ni mas ni manos. Pero aún no podrán hacer que parezca real, porque ni la imagen es de la voz, ni la voz es de la imagen. Todo es una gran mentira y yo odio la mentira. Lorca siempre escribió verdad. Esta es mi forma de oponerme al invento de ese pastiche que ha aparecido por las redes sin que nadie me consultara. Aun a pesar de que es un honor estar tan cerca de Federico amado, siento esto como una violencia, si mi pecho “traspasado como los de Santa Rosa dormida”.
Y ya llegamos al asunto…
Era importante extenderme un poco en este asunto que ha corrido por las redes como una saeta. No voy a poner aquí el enlace del dispendio «on línea», sólo faltaría, espero que lo entiendan, vaste saber que alguien ha puesto mi voz a la imagen de Frederico Gracia Lorca.

Y he sentido rubor cuando todo mi entorno daba por hecho que este video fue consentido por mí. No, no, no me encontrarán, ando por la sexta luna, nada tuve que ver con el curioso invento y me siento mal por ello. La voz es mi identidad, esto no lo habría admitido y hay detrás ¡vaya usted a saber que intereses! Pero no con mi consentimiento.
Queridos tres o cuatro lectores que entráis en esta página descuidada, este era el motivo de mi escrito hoy en pleno rebrote de corona virus.
Termino con Salinas que siempre se ajusta tan bien al ámbito lorquiano. ‘La voz a ti debida’. Como si yo se lo dedicase Federico, porque no quiero suplantar tu voz amigo. Porque te quiero con tu voz muda, con tu grito mudo, sin espejos.
Sí, por detrás de las gentes
te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo.

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